La Titulización de activos es un proceso mediante el cual una o más personas o empresas constituyen un patrimonio autónomo que servirá de respaldo para la emisión de valores mobiliarios como fuente de liquidez.
El proceso de Titulización de activos se inicia generalmente ante la necesidad de financiamiento de una o más personas o empresas que cuentan con activos susceptibles de ser titulizados, es decir, activos con capacidad de generar flujos efectivos predecibles.
Activos que pueden ser titulizados son cuentas por cobrar, bienes muebles e inmuebles, derechos que recaen sobre estos bienes e incluso bienes futuros, derechos patrimoniales de autor/inventor, derechos económicos de acciones/sociedades, etc.
Los activos a titulizar deben tener flujos predecibles porque estos flujos servirán para el repago de los valores mobiliarios que se emitirán respaldados en dichos activos.
Intervienen:
Sociedad Titulizadora: Fiduciaria, encargada de la administración del patrimonio titulizado. Encargada de la emisión de valores mobiliarios que luego podrán ser adquiridos por inversionistas (fideicomisarios)
Patrimonio en Fideicomiso: Se denomina al patrimonio autónomo formado con los activos titulizados.
Fideicomitentes: Empresas que han cedido sus activos al patrimonio autónomo y que se beneficiaran con el flujo que provenga de la colocación de los valores mobiliarios emitidos por la Sociedad Titulizadora.