¿Qué es Insolvencia?

La insolvencia es la incapacidad que tiene una empresa (o persona) para pagar a tiempo sus obligaciones económicas o deudas. Aunque los motivos para llegar a esa situación pueden ser muy variados, generalmente ocurre por una gestión financiera incorrecta, es decir, contraer obligaciones no tomando en cuenta plazos, tasas y cuotas en función al flujo de ingresos previsto. 

Son dos los tipos principales de insolvencia:

Insolvencia de flujo de caja o liquidez, que corresponde a una insolvencia de tipo temporal, en la que la empresa no cuenta con la liquidez suficiente para pagar sus obligaciones en la fecha pactada, pero sí cuenta con los recursos necesarios (activos) para hacerlo dentro de un determinado plazo de tiempo. En esta situación, se debe tener en cuenta si es que los activos (existencias, cobranzas pendientes, bienes, ahorros, inversiones, etc.) son mayores que los pasivos (las deudas) y se puedan utilizar «con facilidad» para conseguir liquidez.

Insolvencia de balance o patrimonial (insolvencia permanente), se presenta cuando las obligaciones financieras son mayores que los ingresos actuales y el valor de liquidación de los activos. En este escenario, y de acuerdo al marco legal, el paso a seguir suele ser la reestructuración de deudas y/o la venta de los activos para pagar a los acreedores. Además, el aumento de capital por parte de los socios o la obtención de financiamiento adicional son medidas que ayudan a equilibrar el balance y reestablecer la solvencia para evitar la liquidación definitiva. 

La insolvencia tiene efectos negativos en el presente y en el futuro. Ante una insolvencia temporal, el tiempo que se deja de pagar obligaciones mientras se reestablece la liquidez genera costos adicionales bastante altos (intereses, moras, etc). Si hay insolvencia de balance, la liquidación de activos normalmente genera que su valor sea castigado.

Finalmente, en ambos casos, se generará daño en el historial financiero, reflejando atrasos, incumplimientos, refinanciamientos y/o impagos, lo cual encarecerá y/o dificultará el acceso a productos y servicios financieros en el futuro.