El tipo de cambio oscilaría entre los S/3.8 y S/4 en el 2023. Los factores externos, relacionados principalmente a la política monetaria —menos agresiva— de Estados Unidos y a la fortaleza del dólar —que inició una tendencia a la baja—, seguirán marcando la pauta en el comportamiento del par cambiario.
El factor político, que se mantuvo estable la mayor parte del año, volverá a tomar protagonismo como un riesgo al alza. Sobre todo, luego de la sensibilidad mostrada por la moneda local frente al reciente intento fallido de golpe de Estado perpetrado por Pedro Castillo.
¿Un dólar más débil?
La fortaleza del dólar fue el principal gatillador del tipo de cambio este año. Por ejemplo, cuando el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de seis monedas extranjeras, tocó su mayor valor en 20 años, la moneda local volvió a acercarse a los S/4. Este escenario responde a la agresiva política monetaria de la Reserva Federal (Fed) para controlar la alta inflación en EE.UU., principalmente en los tres primeros trimestres del año.
Dicha tendencia, sin embargo, se ha regulado. Ante un panorama económico menos pesimista para Estados Unidos, la Fed relajó su mensaje respecto al alza de tasas. La inflación pasó de 8.2% en septiembre a 7.7% en octubre, lo que generó una reacción local del tipo de cambio hacia los S/3.8.
En este contexto, el dólar se va debilitando. Así lo evidencia el índice DXY, que ahora muestra un comportamiento a la baja, el cual se mantendría hacia el 2023 y beneficiaría al panorama cambiario local.
El comportamiento de China también será clave. Las medidas restrictivas impuestas frente al COVID-19 afectarán su demanda por cobre. Aunque el precio del metal rojo se mantiene en niveles favorables para el Perú, esto puede golpear el precio y, por ende, el flujo de entrada de divisas al país.
Por su parte, el menor diferencial de tasas de interés entre soles y dólares, generado por los diferentes ritmos de política monetaria de la Fed y el BCR, se perfila como un contrapeso que presionará hacia la depreciación de la moneda local. “Tampoco estamos viendo un gran apetito por riesgo. Por eso, pensamos que todavía veremos alguna tendencia de salida de capitales de la región en el 2023”, señala Hugo Perea, economista jefe de BBVA Research, entidad que proyecta un tipo de cambio de S/4 y S/4.1 para el 2023.
Así, la moneda local mantendría su fortaleza en la región. Las fuentes consultadas estiman que el par cambiario oscilaría entre S/3.8 y S/4 durante el próximo año. “La volatilidad podría venir si la inflación demora más de lo esperado en reducirse, o si hay nuevos eventos que la eleven y saquen de su discurso a los bancos centrales”, argumenta Eduardo Jiménez, jefe del sistema de información de Macroconsult. El consenso de mercado proyecta un tipo de cambio promedio de S/3.93 (ver gráfico Evolución del tipo…).
Riesgos al alza
Como demostró el 2022, los riesgos se mantienen a la orden del día. Uno de los más latentes es la potencial desaceleración económica global, en respuesta a algún evento geopolítico inesperado, como la guerra entre Rusia y Ucrania. “Ese riesgo probablemente contrarrestará la expectativa de moderación de tasas”, explica Luis Falen, head de macroeconomía de Inteligo SAB.
Además de los factores externos que se mantienen relevantes, el panorama político local volverá a ser un posible generador de ruido durante el 2023. El último miércoles, el tipo de cambio saltó de S/3.83 a S/3.91, tras el intento del ahora expresidente Pedro Castillo de cerrar el Congreso y decretar un gobierno de excepción, en un fallido y efímero golpe de Estado. Al decretarse su vacancia, el tipo de cambio cerró en S/3.82.
“El tipo de cambio difícilmente superaría los S/4, a menos que haya mayores cambios en el Congreso o en la Presidencia”, concluye César Romero, jefe de research en Renta4 SAB.
Fuente: Semana Económica
