Luego de casi un año en el que el mercado cambiario local reaccionó al alza, para luego estabilizarse y situarse durante el 1S22 en alrededor de 3.65 soles/dólar (producto de los efectos combinados de las elecciones presidenciales, los rezagos de la pandemia y el confinamiento en China, la guerra en Ucrania, las constantes subidas de tasas de interés de la FED y del BCR ante la tendencia inflacionaria en los mercados, entre otros); desde hace unos días nos encontramos nuevamente frente al dólar en una carrera alcista, tanto frente al EUR (cuya paridad con el dólar no se veía desde hace 20 años) como frente al sol, que se encuentra bordeando los 4 soles/dólar.
¿Qué está pasando, y qué se espera para el 2S22 y el 2023?
A nivel local, por un lado, no cesa la incertidumbre política por nuevas noticias respecto a actividades dudosas donde estaría involucrado el presidente Castillo y por otro lado, el precio del cobre, principal generador de divisas, se encuentra en niveles mínimos (producto de la baja demanda internacional por el lockdown chino y el enfriamiento de la economía global).
A nivel internacional, se espera datos aun poco alentadores sobre la inflación en EEUU, lo que haría preveer nuevas subidas de tasas de interés, lo que hace que los inversores se refugien en el dólar americano.
Los pronósticos hacia fines del 2022 no son claros, apuntan alrededor de 3.95 soles/dólar. Lo que si es claro es que la tendencia es alcista, sin visibilidad de factores en el corto plazo que hagan pensar en un cambio de esta tendencia.